LA ADOPCIÓN DE HÁBITOS MÁS SALUDABLES IMPACTA EN EL CONSUMO
Las medidas de contención adoptadas en el último año debido a la pandemia de coronavirus ha impactado de una manera significativa en los hábitos de muchas personas.
Una de las tendencias que se ha acelerado es la necesidad de llevar un estilo de vida saludable en el que una alimentación equilibrada y la práctica de ejercicio físico adquieren una especial relevancia.
Evolucionan los hábitos de consumo
Cuando hablamos de comer sano, más que de una tendencia, estamos refiriéndonos a una evolución. El deseo de mantener una alimentación saludable se ha mantenido en la mente del consumidor con mayor fuerza: Un dato, según Food Navigatior sólo el 34% de las personas considera que tiene una dieta saludable, aunque el porcentaje ha aumentado en un 5% en el último año debido a las medidas de confinamiento a causa de la pandemia de covid-19.
El aumento obvio en la compra de productos para la salud, especialmente de los relacionados con la protección frente a un posible contagio, un incremento considerable del comercio electrónico en algunos sectores, y una indudable aceleración por adaptar nuestros hábitos a costumbres saludables.
En este sentido, la tendencia global pre COVID-19 que apuntaba el creciente interés por una alimentación saludable y por la práctica deportiva se ha disparado por dos razones: por un lado, al tener más tiempo en el hogar, las personas han diversificado su alimentación, cuidándola y planificándola para que fuera más sana; y por otro, un mejor estado de salud ayuda a ser menos propensos a sufrir las devastadoras consecuencias no solo de este virus, sino de cualquier otro que pueda surgir de ahora en adelante.
La propia Organización de Naciones Unidas recomienda en una guía la adquisición de hábitos de alimentación más saludables, incidiendo en la importancia del consumo de hortalizas y frutas. “Una alimentación sana es clave para la salud de las personas, pues fortalece el sistema inmunológico; mientras que hábitos sostenibles, como evitar el desperdicio de comida, contribuyen a mantener la salud del planeta”, explica en la misma.
- La importancia de la alimentación Sana
- Para constatar esta nueva realidad se han realizado diversos estudios y encuestas. Un ejemplo es el llevado a cabo por la empresa Upfield en España a una muestra de 2.000 personas. En él se pone de manifiesto que durante la cuarentena se incrementó el consumo de frutas en un 66%, de vegetales en un 59% y de producto fresco en un 49%.
- La principal razón que esgrimen los encuestados es una mayor preocupación por la salud (67%). Este cambio tiene especial relevancia entre los más jóvenes, pues el 80% de las personas entre 25 y 34 años, y el 73% de quienes se encuentran en el rango de edad de 18 a 24 años, aseguran que a partir de ahora serán más conscientes de la importancia de sus costumbres alimenticias. Además, el 75% del total afirma que seguirá optando por una alimentación saludable y sostenible. Precisamente, un aspecto clave para ello es y será la apuesta por los productos de kilómetro cero, dado que no solo revitaliza el tejido económico local, sino que además contribuye a descender las emisiones contaminantes derivadas del transporte.
- Asimismo, otro ejemplo se halla en un estudio de Euromonitor que prevé que el mercado de suplementos alimenticios (fuentes concentradas de nutrientes para complementar la dieta) se incremente un 22,2% para el año 2024 en Colombia, algo que se replicará en otros países de Hispanoamérica.
- Fitness, deporte, ejercicio físico…
- Al igual que ocurre con el sector de la alimentación, la preocupación por mantener un buen tono físico mediante la práctica habitual de ejercicio ha sido otra de las constantes durante el periodo de confinamiento y parece ser que se mantendrá una vez que se retome la normalidad.
- Un estudio de Mercado Libre en Argentina refleja que el 8% de los pedidos online que se hicieron en las primeras semanas de confinamiento correspondieron a productos deportivos y de fitness, superando a otros sectores que tradicionalmente vendían más. De hecho, las ventas crecieron un 72%.
- Estas cifras se complementan a la perfección con las de una encuesta realizada por el marketplace Doctoralia, la cual constataba que el 51% de las personas se han mantenido activas, deportivamente hablando, en sus hogares. Es más, un 36% incluso habían incrementado su ejercicio físico con respecto a antes de la pandemia.
- Esta preocupación por y gimnasios, sino que el 13,1% será demanda de empresas que desean ofrecer a sus trabajadores un lugar de entrenamiento con el objetivo de apostar por su salud y, como consecuencia, por que sean más productivos. mantener un buen estado de forma tampoco parece que vaya a disminuir. De acuerdo con un informe de Allied Market Research, la venta de máquinas de entrenamiento se incrementará un 10,1% anual hasta 2027. Lo más significativo es que esa venta no solo estará destinada a centros de entrenamiento.


